Sobre ensayos de vocabulario a través de animales imaginarios y relatos de corta duración.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Abductor
Quise volar y me di cuenta que en el cenit del Abeto las hojas son plumas verdes de un ave gorda y sin patas. Entramado estiré el cuerpo para que mis extremidades se desaferraran, al hacerlo sentí el abductor como un aviador siente el corazón de los pájaros y pensé en todas esas aves que habían nacido aquí. Creo que si yo habría sido una de ellas estaría viajando hasta la inanición por sobre todo el océano; y que a punto de morir, en dirección del azul, pensaría que soy un niño subido en ese árbol que me ha visto nacer; que trato de mover las extremidades para adivinarme volando, queriendo comprender lo que es el cielo, lo que es morir como un ave incrustándose entre los músculos de un blando suelo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario